
La actividad representa uno de los primeros antecedentes de internacionalización del proyecto y permitió proyectar hacia Ecuador una metodología basada en debate, argumentación y pensamiento crítico, ello gracias a la virtualidad.
El modelo busca que los participantes desarrollen capacidades para investigar información, evaluar argumentos, analizar posiciones diferentes y construir respuestas sustentadas.
La dimensión internacional favoreció el intercambio de experiencias entre jóvenes y organizaciones de distintos contextos latinoamericanos.
La actividad forma parte del proceso mediante el cual Escuela Debate pasó de experiencias territoriales en Perú hacia una plataforma de cooperación y formación de alcance regional.
