
Bolivia, 2020. La actividad virtual representa otro antecedente de la expansión internacional del proyecto y de su propósito de generar espacios de formación en debate para jóvenes de diferentes países.
La metodología permite trabajar investigación, argumentación, pensamiento crítico y comunicación oral, competencias especialmente relevantes para la participación en espacios académicos y ciudadanos.
La experiencia boliviana también constituye un antecedente de posteriores actividades binacionales y trinacionales entre Bolivia y Perú, así como de los torneos internacionales organizados por Escuela Debate.
